El 27 de octubre de 2026, la Administración Nacional de Radio y Televisión de China (NRTA) publicó la Orden N.º 18, promulgando formalmente las Disposiciones Provisionales sobre la Administración de los Servicios Operativos de Televisión por Protocolo de Internet (IPTV). La normativa entrará en vigor el 27 de noviembre y establece garantías vinculantes para más de 300 millones de hogares usuarios de IPTV: los dispositivos deberán iniciar directamente con la emisión en directo a pantalla completa, eliminando cualquier anuncio de arranque.
El descontrol publicitario que invadía las pantallas del salón encuentra por fin un límite regulatorio estricto. La vieja fórmula de abaratar el hardware para luego recuperar el margen con anuncios forzados en el encendido queda desmantelada.
Cero segundos de espera publicitaria: la Orden N.º 18 convierte la reforma en norma legal
La Orden N.º 18 fue deliberada y aprobada en la reunión ejecutiva de la NRTA el 23 de octubre de 2026, y firmada oficialmente por la directora general Cao Shumin el 24 de octubre. El artículo 11 impone obligaciones tajantes: los proveedores de emisión y control deben ceñirse al principio de «prioridad de la emisión en directo». El sistema debe pasar directamente al contenido en vivo a pantalla completa al encenderse, incorporar un acceso directo a la reproducción de emisiones anteriores y abstenerse de emitir publicidad durante el arranque. Asimismo, los televisores inteligentes deben dar prioridad a los canales en directo con menús de configuración accesibles.
El artículo 14 añade pautas concretas de uso: los operadores deben simplificar la experiencia con el mando a distancia, permitiendo alternar hacia la señal en directo con un solo botón. Los fabricantes también deberán optimizar el rendimiento del equipo para reducir sustancialmente el tiempo de arranque.

Imagen: La Orden N.º 18 de la NRTA exige el encendido directo en directo a pantalla completa y prohíbe la publicidad de arranque. Fuente: Departamento de Políticas y Regulaciones de la NRTA.
Esta prohibición culmina una intensa campaña de saneamiento de tres años. Antes de las medidas de choque de 2023, la publicidad de arranque en algunos televisores y descodificadores llegaba a durar hasta 118 segundos. Los espectadores debían soportar casi dos minutos de anuncios obligatorios antes de poder ver cualquier contenido.
La primera fase de las intervenciones a finales de 2023 redujo el tiempo de inicio a menos de 35 segundos. Con la Orden N.º 18, las medidas correctoras se consolidan en rango de reglamento administrativo vinculante. Pasar directamente a la emisión en directo deja de ser un ajuste técnico temporal para convertirse en un mandato legal exigible.
Hardware subvencionado a cambio de anuncios: el colapso de un negocio desvirtuado
La persistencia de la publicidad de arranque radicaba en una estructura de ingresos profundamente distorsionada. Durante la última década, los televisores inteligentes y los servicios de banda ancha IPTV libraron una feroz guerra de precios en China. El coste de los televisores 4K descendió a la franja de los 1.000 yuanes (unos 130 euros), mientras que las operadoras de telecomunicaciones entregaban descodificadores de forma gratuita con la contratación de fibra.
Con unos márgenes de venta mínimos en los dispositivos, fabricantes y plataformas convirtieron el proceso de arranque en su principal vía de monetización. Un encendido de entre 10 y 20 segundos garantizaba un impacto forzoso y sin escapatoria. La cuota anual por publicidad de un solo aparato compensaba con creces el descuento aplicado al hardware.

Imagen: Televisor conectado directamente a un canal en directo a pantalla completa. La simplificación del encendido evita menús emergentes y capas intermedias de navegación. Fuente: Jiemian News (Fotografía in situ).
La proliferación de este modelo derivó en una maraña abusiva de suscripciones de pago. Un único aparato llegó a acumular hasta 86 paquetes de pago independientes para cine, series, infantiles o deportes. Al encender la tele, el usuario se topaba con múltiples muros de pago, lo que provocó una drástica caída de las tasas de uso y del interés general por la televisión tradicional.
Durante la primera etapa de regulación, estos paquetes se podaron de manera contundente: se redujeron en un 74,6 % y se limitaron a un máximo de seis por terminal. Al quedar prohibida por ley la publicidad de arranque, la vía de compensar el bajo precio del hardware con tráfico forzado queda bloqueada. Los aparatos deberán competir de nuevo por calidad de imagen, sonido y servicios audiovisuales legítimos.
Veinte años de vacío normativo cerrados: cable e IPTV bajo el mismo criterio
La televisión por cable contaba desde 2011 con la Orden N.º 67 de la antigua autoridad audiovisual. A pesar de que la base de usuarios de IPTV superó los 300 millones de hogares con la convergencia de telecomunicaciones y televisión, el sector carecía de un reglamento ministerial integral.
Hasta la fecha, la industria se guiaba por normativas dispersas sobre redes privadas audiovisuales, dejando un vacío legal en torno a los estándares de servicio y la protección de los derechos de los usuarios.

Imagen: Comparativa entre las normativas de servicio para televisión por cable e IPTV. Ambas coinciden en dar prioridad a la emisión en directo y vetar los anuncios de inicio. Fuente: Streaming Network (Gabinete de Estudios Regulatorios).
Tras el proceso de consulta pública abierto en septiembre de 2026, la Orden N.º 18 constituye el primer marco normativo exclusivo para las operaciones de IPTV.
La televisión por cable y la IPTV quedan ahora equiparadas bajo el mismo estándar regulatorio. Las siete plataformas integradoras de televisión por internet del país, que gestionan 180 millones de dispositivos, se integran en esta directiva común. Ya sea a través de cable coaxial o de redes IP dedicadas, las exigencias son idénticas: emisión directa al arrancar, zona de contenidos gratuitos y tarifas transparentes. Las nuevas normas introducen amonestaciones formales y elevan el techo de sanciones por incumplimiento a 100.000 yuanes.
Mandos trimodales y descodificadores ultracompactos para simplificar el salón
Acabar con la frustración al encender la tele no dependía únicamente de simplificar el software, sino también de resolver la fragmentación del hardware. En la mayoría de los hogares convivían dos mandos a distancia distintos: el de la tele y el del descodificador. Cambiar de fuente resultaba engorroso y a menudo dejaba a los usuarios mayores perdidos ante una pantalla en negro.
En paralelo, se promovió una adaptación técnica orientada a la accesibilidad. La iniciativa impulsó a más de 200 millones de usuarios a configurar el aprendizaje por infrarrojos de sus mandos, logrando que un solo control remoto gestione encendido y canales.
Para las nuevas adquisiciones, se diseñaron mandos trimodales compatibles con infrarrojos, Bluetooth y NearLink (StarFlash). Asimismo, la industria desarrolló 15 modelos de descodificadores en formato dongle ultracompacto, mientras los prototipos de televisores con sintonizador integrado ya han comenzado las pruebas de campo. Esta miniaturización elimina los aparatos externos y el desorden de cables.
Las mejoras se han traducido en una recuperación tangible de la audiencia. Según datos oficiales de monitorización audiovisual, la tasa mensual de usuarios activos de canales en directo subió al 62,2 %, 9,6 puntos porcentuales más que antes del plan de saneamiento. Los abonados a la televisión por cable volvieron a crecer por primera vez en ocho años. Al suprimir barreras innecesarias, la televisión en directo vuelve a captar la atención compartida del hogar.
Recuperar el carácter de servicio público para proteger el espacio del salón
El artículo 3 de la Orden N.º 18 recalca que los servicios audiovisuales deben mantener un equilibrio entre su valor cultural, su función de servicio público y su desarrollo tecnológico. La norma exige reservar en la pantalla de inicio un espacio destacado para contenidos gratuitos de calidad y aplicar tarifas reducidas a familias desfavorecidas o centros de mayores.
Es legítimo que las pantallas conectadas exploren vías comerciales complementarias. Sin embargo, la secuencia de encendido y el acceso a las emisiones básicas constituyen una infraestructura de interés general. Convertir por decreto el tiempo de inicio en minutos publicitarios devaluaba gravemente la experiencia ciudadana.
Al erradicar la publicidad de arranque por vía administrativa, el regulador devuelve la certidumbre al espectador. Sin la muleta de los ingresos publicitarios inmediatos, fabricantes y operadoras se ven obligados a dejar atrás la dependencia de precios engañosos. Solo reconstruyendo los productos desde la sencillez y el confort de uso podrá la gran pantalla conservar su lugar preferente frente al resto de dispositivos personales.
Referencias:
- Orden N.º 18 de la NRTA: Disposiciones Provisionales sobre la Administración de los Servicios Operativos de IPTV.
- Administración Nacional de Radio y Televisión de China: Informe de balance sobre la reducción de tarifas abusivas y la simplificación operativa en televisión.
- Streaming Network: Análisis comparativo de las normativas para televisión por cable e IPTV.
- Jiemian News: La NRTA aprueba una nueva normativa que prohíbe de manera expresa la publicidad en el encendido.